Reflexiones en torno a mi Pre-práctica en Arte Terapia y Educación
El
siguiente artículo tiene como objetivo dar a conocer la experiencia y reflexión
de la pre practica realizada en el contexto de la Asignatura Arte Terapia y
Educación I perteneciente al Postítulo de especialización en terapias de Arte
de la Universidad de Chile que me encuentro realizando y desarrollada durante
los meses de Septiembre a Noviembre del 2012, en torno a un niño de 9 años que posee
trastorno Autista, a quien denominaré como B. Él asiste al Colegio San Nectario,
perteneciente a la fundación San Nectario; institución especializada en este
trastorno y donde se llevó a cabo la intervención. Este colegio fue uno de los lugares a
disposición para realizar una intervención Arte Terapéutica, ya que cuenta con
una Arte Terapeuta, quien ayudó en la llegada y la conexión con el lugar y el
contexto, ella dio a conocer el perfil de estudiantes, su experiencia del
taller de arte terapia que realiza en el colegio, también apoyó en la selección
del participante de la pre práctica, la que llevamos a cabo en conjunto a la
profesora jefe del curso y que fue escogido en concordancia a disponibilidad
horaria y perfil menos agudos del trastorno Autista para un mejor trabajo con
las artes visuales. El criterio de inclusión contempló que el alumno tenga
interés artístico, que no sufra descompensaciones reiteradas, que no sea
agresivo, que posea asistencia regular y que su caso particular pudiera ser
interesante para su abordaje.
El
objetivo general de ésta pre práctica fue realizar un trabajo de observación arte
terapéutico en el contexto de educación en duplas de estudiantes y además una
introducción a la práctica final del post titulo. Este proceso de observación
contempló 8 sesiones, donde se consideró una sesión para entrevista con la
madre y las otras 7 para trabajo
practico con el niño. Por la condición de ser una observación el enfoque no
consideró un programa previo de taller sino a medida que se fue dando la
relación con el niño se fueron proponiendo las sesiones siguientes del proceso.
El objetivo principal de la intervención fue acompañar y seguir el proceso creativo
de B. Afiatar el vínculo entre practicantes y B. También se propuso un objetivo
específico y distinto para cada sesión en relación a la actividad propuesta, éstos
fueron: acercamiento a materiales artísticos, a la experiencia de trabajo con
materiales tridimensionales, realizar un grafiti o mural dejando su impronta,
observar y conocer banderas del interés de B; realizar un mapa corporal de
acercamiento a la autoimagen, revisión de trabajos realizados y cierre de
intervención.
El proceso
de trabajo que realiza B. es muy corto y rápido, no hay preocupación de
detalles en las figuras, una vez terminados sus trabajos no hacía comentarios a
menos que se le preguntara, así mismo no demuestra interés o identificación con
lo realizado. Al realizar figuras humanas va completando las partes que faltan
en la medida que se le iba preguntando por qué no las tiene, completa en
respuesta a lo solicitado, no colorea las figuras excepto un autorretrato. En
las últimas sesiones el trabajo fue menor, priorizando la conversación sobre la
acción, sin embargo se observó el aumento de autonomía en cada actividad, en el
uso de materiales, mezclas y forma de aplicación de las mismas.
La
intervención arte terapéutica desde el abordaje de las artes visuales pudo ser
un aporte para B, pues fue principalmente un trabajo dirigido a la expresión del
lenguaje no verbal como un recurso comunicacional, así mismo el juego y la
expresión verbal como recursos anexos, fueron un importante aporte a su proceso
creativo. El caso abordado en esta investigación se escapa en cierta forma del
perfil autista, por el uso de lenguaje verbal, lo que facilitó el trabajo de imaginería
y fue una herramienta más del taller. La expresión artística fue significativa
por el hecho de plasmar las ideas e intereses del participante, a futuro podría
ser dirigida para obtener mayores resultados y agotar las posibilidades que
puede dar de sí mismo. B pudo encontrar en el taller un espacio de contención
por y para él, donde pudo hacer el ejercicio de observarse a sí mismo mediante
sus trabajos y comprender los datos expuestos y percibidos a través de la
visión. “El desarrollo de la representación mediante la plástica, el juego que
emplea conductas de de realización de signos, es también el desarrollo de una
aptitud comunicativa importante”
[1] Ma Isabel Fernández, “Creatividad, arte
terapia y autismo. Un acercamiento a la actividad plástica como proceso
creativo en niños autistas.”, pag 150.